Boca en forma
Alimentación

Pon tu boca en forma con estos 6 tips.

¿Notas que tu peque tiene una «lengua de trapo»? ¿habla arrastrando las palabras? ¿come muchos purés y sandwiches? Si quieres ayudarle/la a hablar mejor ¡destiérralos!.

¿Habías caído en que el habla y la alimentación comparten espacios? Para masticar necesitamos una musculatura fuerte y para hablar movimientos muy precisos. Si tu peque respira por la boca, échale un ojo a este post ¡la boca sirve para alimentarnos y hablar y la nariz para respirar!

Se ha demostrado que la activación cerebral, no es la misma con los movimientos que realizamos para cada cosa. Sin embargo, es cierto que cuanto más en forma tenemos nuestras estructuras orales menos problemas tenemos para hablar.

Con pequeños cambios podemos obtener grandes resultados, ¿preparados para poner vuestra boca en forma?

  • Cambiar los alimentos más blandos por otros de una consistencia más pegajosa o «dura”. Por ejemplo, en lugar de tomar un sandwich tomaremos un bocadillo; en lugar de tomar una tortilla francesa haremos una de patata; cambiemos el yogur por un postre lácteo tipo petit suisse, que es más pastoso. Cuanta más fuerza implique la masticación y más movimientos hagamos con la lengua para mover la comida de un lado a otros más fuerza y agilidad tendremos.
  • Comer la fruta entera, a mordiscos, en lugar de tomarla ya cortada.
  • Aplastar gusanitos con la lengua contra el paladar; también podéis hacerlo con palomitas o con trozos de galletas. El movimiento lingual tiene que ser de elevación y descenso. Que suba y que baje en bloque.
  • Masticar caramelos blandos o dátiles sin hueso, es un ejercicio estupendo, (si no os duele la mandíbula y el médico no os ha dicho nunca que no lo hagáis), ya que fortalece la musculatura que une nuestros maxilares y, además favorecemos la masticación adulta con movimientos en vertical y rotatorios.
  • Tomar un poco de miel directamente en la boca y tener que deshacerla con movimientos linguales. Podéis cronometraros… ¡a ver quién es más rápido!
  • Meternos mucha comida en la boca, puede ser plátano o bizcocho. Ahora probad a decir “PAMPLONA”, a ver a quién se le entiende mejor y quién es capaz de no escupir nada.

Si quieres más actividades puedes leer este post sobre estimulación del lenguaje.

Es importante que en todos los ejercicios que realicemos la lengua no salga de la boca, ya que en nuestro habla natural, con excepción del fonema /z/, la lengua no sobrepasa la arcada dentaria.

Ponte manos a la obra y … ¡cuéntanos si te funcionan!

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Logopeda, Hufflepuff y defensora del imperativo.

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