Padre e hijo. Cómo hablo a mi peque
Estimulación del lenguaje

¿Cómo hablo a mi peque?

Cómo hablo a mi peque, seguro que es una pregunta que ronda continuamente tu cabeza. ¿Uso un tono infantil?, ¿le hablo como a un adulto?, ¿le hablo con diminutivos?… ¡Alerta spoiler!, a esta última pregunta ya le dimos respuesta en otro artículo, que podéis leer aquí.

Hemos agrupado 7 recomendaciones sobre cómo hablarle a tu peque, para aquellas personas que se enfrentan por primera vez a la comunicación con bebés, o simplemente quieren saber si lo están haciendo bien.

  1. Habla lento y claro. No se trata de hablar tan despacio como en un ENTcuentro de Ents en la Tierra Media, ni tampoco de hacerlo tan rápido como cuando hablamos con otro adulto. Tenemos que encontrar un punto medio donde nuestra habla sea lenta y articulada.
  2. Pregunta, pregunta y sigue preguntando. Hay que hacer a cada peque participe de la conversación; además, vamos introduciéndoles en la «toma de turnos» (uno habla y el otro contesta, así sucesivamente, respetando el espacio de cada hablante), ya que les daremos tiempo para que emitan alguna vocalización. Les podemos hacer preguntas como ¿qué haces?, ¿estás contento?, ¿te gustan los coches?, ¿juegas con la pelota? Siempre haremos preguntas relacionadas con lo que estén haciendo en ese momento.
  3. No utilices onomatopeyas para sustituir a un sustantivo. El perro no es guau guau, el tren no es chucuchú, ni el timbre es ding dong. Sin embargo, podemos decirles «el perro hace guau guau», «el timbre suena ding dong» o «el teléfono hace ring».
  4. Dale significado a sus verbalizaciones y gestos. Siempre en relación a lo que están haciendo. Si juegan a meter y sacar ropa de la lavadora y a tocar sus botones nuestras verbalizaciones podrían ser: «sí, esa ropa está sucia, hay que meterla en la lavadora…»
  5. Cuenta todo lo que vas haciendo. Si vais a poneros el pijama, por ejemplo, puedes decir : «ya es de noche, vamos a ponernos el pijama. Primero cogemos el pantalón, metemos una pierna, ahora la otra pierna…»
  6. No te anticipes a sus deseos, aunque sepas que ahora quiere agua o la pelota grande. Vamos a esperar a que nos la pida con alguna pequeña vocalización.
  7. No hablamos como si ellos no estuvieran, ni tampoco les contestamos sin mirarles.

Espero que os haya gustado esta entrada, y sobre todo que la veáis útil. He subido un vídeo a youtube con la misma temática. Si queréis echarle un ojo, podéis pulsar aquí.

Contadme si os ha gustado, si ya los realizabais o si tenéis algún truco propio.

¡Os leo!

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Logopeda, Hufflepuff y defensora del imperativo.

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